Tierra santandereana

EL SOCORRO 

SOCORRO. PARQUE PRINCIPAL

Algunos se confunden con su nombre, pues no saben si se llama simplemente “Socorro” o “El Socorro”. En realidad, se llama Socorro, pero es uno de aquellos lugares a los que se les antepone el artículo “el” antes del nombre, como sucede con el Perú, el Ecuador, el Canadá, el Brasil, el Amazonas, el Cauca, el Meta, el Magdalena, etcétera.

El municipio santandereano del Socorro fue capital del antiguo Estado Soberano de Santander, cuando en nuestro país aún regía el sistema político federal. En la época de la Independencia era una ciudad tan importante como Santa Fe y hay quienes piensan que pudo ser la capital de la Nueva Granada. La arisca topografía de su territorio, la consiguiente dificultad en cuanto a comunicación terrestre con el resto del país y el inveterado problema del agua habrían sido las causas de que ello no hubiese ocurrido. En 1781, el Socorro fue escenario de la Insurrección de los Comuneros. Uno de los cuatro líderes de aquel colosal movimiento que fueron ejecutados en Santa Fe era socorrano: el dirigente comunero Manuel Ortiz. Ortiz, quien acompañó al líder charaleño José Antonio Galán, también ejecutado, hasta las últimas consecuencias, al igual que los otros dos que pagaron con su vida su alzamiento contra la traición que significó el incumplimiento de las capitulaciones, Lorenzo Alcantuz, de San Gil, e Isidro Molina, de Ocamonte, era, al momento de unirse a la revuelta, portero del cabildo.  También era socorrana Manuela Beltrán, la mujer que cuando se desencadenó la histórica sublevación rompió el edicto real. Igualmente, era socorrano el comandante general de los Comuneros, Juan Francisco Berbeo.

JOSÉ A. MORALESEl reconocido compositor de música andina colombiana maestro José A. Morales también era socorrano, y por nacimiento, así algunos afirmen que lo fue por adopción. Al respecto, él mismo expresó, de manera inequívoca, que había nacido allí (“Pueblito viejo”).  A pesar de ello y debido a aseveraciones hechas por Jaime Rico Salazar, Miembro Correspondiente de la Academia de Historia de Caldas y autor de un libro sobre compositores colombianos (La canción colombiana), otros dos municipios, ninguno de ellos santandereano, Tocaima y Guaduas, resultaron disputándose su natalicio. (Véase debate en varias entradas de la sección MÚSICA).

SOCORRO. CASA DE JUSTICIA ANTONIA SANTOS PLATAEl Socorro está ubicado sobre la vía que de Bucaramanga, capital del departamento de Santander conduce a Bogotá, capital de Colombia.

SOCORRO. CASA DE LA CULTURAEn su Casa de la Cultura se celebra anualmente un festival de música en honor al maestro Morales.

MONUMENTO A JOSÉ ANTONIO GALÁN EN EL SOCORRO (SANTANDER)El connotado pintor y escultor santandereano Óscar Rodríguez Naranjo, socorrano de nacimiento, esculpió el Monumento a José Antonio Galán (véase fotografía), que se halla enclavado en el parque principal del pueblo.

ANTONIA SANTOS PLATACuando Pinchote era una subparroquia del Socorro, en su jurisdicción nació la patriota colombiana Antonia Santos, fusilada poco antes de la Batalla de Boyacá. En el mismo parque principal de la localidad se encuentra la estatua de la heroína.

SOCORRO. SECANDO CAFÉDel Socorro son famosos los turrones, los confites y las “maizenitas”, que los turistas adquieren cuando pasan por allí camino a la capital de la república o de ésta hacia la Costa Atlántica.

El Colegio Universitario del Socorro fue fundado por el general Francisco de Paula Santander. Allí funciona también una seccional de la Universidad Industrial de Santander.

SOCORROEl Socorro es uno de los lugares de Colombia donde se mantiene firme la exaltación del folclor andino colombiano, representado en bambucos, guabinas, pasillos, danzas, valses y otros aires autóctonos.

SOCORRO / SANTANDEREl maestro José A. Morales dejó para la posteridad, como homenaje al Socorro, dos canciones: Socorrito y Pueblito viejo. Sin embargo, esta última terminó siendo adoptada como suya por todos los pueblos andinos de Colombia. En uno de los símiles más hermosos que se hayan escrito, el famoso vals inicia diciendo:

“Lunita consentida colgada del cielo

como un farolito que puso mi Dios

para que alumbrara las noches calladas

de este pueblo viejo de mi corazón”.

Al describir a El Socorro, el maestro Morales anota en la misma canción:

“Pueblito de mis cuitas,

de casas pequeñitas,

por tus calles tranquilas

corrió mi juventud;

por ti aprendí a querer

por la primera vez

y nunca me enseñaste

lo que es la ingratitud“.

Y al plasmar el peso de la enfermedad y la nostalgia con la que había regresado, el bardo y cantor santandereano remata con estos versos:

TIPLE“Hoy que vengo a tus lares

trayendo mis cantares

y con el alma enferma

de tanto padecer,

quiero, pueblito viejo,

dormirme aquí, en tu suelo,

bajo la luz del cielo

que un día me vio nacer”.

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