Temas forenses. EDMUNDO CHIRINOS. Casos psicológicos forenses 2. Por Juan José Cañas Serrano y Luz Amparo Sánchez de Cañas.

TEMAS FORENSES
EDMUNDO CHIRINOS
Serie CASOS PSICOLÓGICOS FORENSES 2
Psicólogo Juan José Cañas Serrano,
Presidente Capítulo Santander Colegio Colombiano de Psicólogos.
Psicóloga Luz Amparo Sánchez de Cañas,
miembro Colegio Colombiano de Psicólogos.

Los hechos

 

ROXANA VARGAS, DE APENAS 18 AÑOS, FUE LLEVADA AL PSIQUIATRA EN BUSCA DE AYUDA PORQUE SE TEMÍA QUE PUDIERA SUICIDARSE. EL PSIQUIATRA, EDMUNDO CHIRINOS, LA ASESINÓ DESPUÉS DE HABERSE APROVECHADO SEXUALMENTE DE ELLA.

El 2 de octubre de 2007, la madre de Roxana Vargas, una estudiante de Comunicación Social, de 19 años de edad, la llevó al consultorio del psiquiatra Edmundo Chirinos, seriamente preocupada ante la posibilidad de que se suicidara. Acostumbrado a abusar sexualmente de sus pacientes, Chirinos también lo hizo con la joven, pero paradójicamente ésta terminó enamorándose de él y dando inicio a una relación sentimental.

Cuando Roxana, insatisfecha con la relación, le expresó su intención de hacer público el abuso de que había sido objeto por parte de él, éste empezó a pensar en cómo deshacerse de ella. El sábado 12 de julio de 2008 la citó a su consultorio; una vez dentro de él, la golpeó una y otra vez en la cabeza; le produjo una “hemorragia subdural” que le causó la muerte. El cuerpo de Vargas fue encontrado dos días después, el 14 de julio, en avanzado estado de descomposición; el cadáver fue descubierto por un vigilante en Parque Caiza. El primero de agosto de 2008, Chirinos fue detenido como principal sospechoso; dos meses más tarde, fue condenado a veinte años de prisión por homicidio doloso.

Investigando el caso de Roxana, se supo de las violaciones cometidas por Chirinos por más de cuatro décadas; la Policía encontró entre sus historias clínicas numerosas fotos de mujeres casi desnudas que parecían estar dormidas; a las pacientes que llegaban a su consultorio, les inyectaba un sedante, y cuando estaban bien dormidas procedía a violarlas y se filmaba mientras lo hacía.

La investigación estableció que el móvil del asesinato fue impedir que Roxana cumpliera su amenaza. La Fiscalía presentó más de 80 pruebas que llevaron a determinar la responsabilidad del psiquiatra en el asesinato. Lo que Roxana había escrito en su página web constituyó una de las pruebas. El día en que Roxana murió, su celular registraba varias llamadas de Chirinos. No obstante, el haber encontrado sangre de la joven en el consultorio de éste fue determinante para establecer su responsabilidad. Adicionalmente, la Fiscalía dispuso de 1.200 fotos y videos tomadas por Chirinos en su consultorio; buena parte de ellas mostraba a mujeres de distintas edades en estado de sedación y casi desnudas.

Por este crimen Chirinos fue condenado a 20 años de prisión, la sentencia se produjo en septiembre del 2010; debido a que al momento de la misma Chirinos tenía más de 75 años de edad, sus abogados solicitaron que cumpliera la pena establecida en su residencia. A pesar de su avanzada edad, la juez, a cuyo cargo estuvo el caso, determinó que permaneciera en prisión porque éste había expresado que en su casa tendría más oportunidad de fugarse, y que además para él sería un placer estar recluido leyendo sus libros, escuchando buena música y compartiendo con sus amigos.

El agresor

 

EDMUNDO CHIRINOS, QUIEN LLEGÓ A SER FIGURA PÚBLICA COMO MIEMBRO PROMINENTE DEL CUERPO MÉDICO VENEZOLANO, PSIQUIATRA DE LOS PRESIDENTES JAIME LUSINCHI, RAFAEL CALDERA Y HUGO CHÁVEZ, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL, EXCANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA Y MIEMBRO DE LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE, APARECE DANDO DECLARACIONES A LOS MEDIOS TELEVISIVOS EN PLENO ESCÁNDALO POR EL ASESINATO DE ROXANA VARGAS.

Edmundo Chirinos es un hombre con una edad cercana a los 80 años, que oculta sus canas con tinte, su calvicie con un característico peinado y sus arrugas con cirugías para extender su insólita fama de donjuán; un personaje público, que siempre aparecía en las fiestas con una amiga en cada brazo. Fue candidato a la presidencia de la República, miembro de la Asamblea nacional Constituyente como partidario de Chávez y rector de la Universidad Central de Venezuela, la institución educativa más importante del país. Era amigo personal de Hugo Chávez desde que éste salió de prisión.

Era un destacado profesional de la psiquiatría con varios años de ejercicio privado y cientos de pacientes en su historial; en pocas palabras, un profesional respetado, reconocido por su permanente actualización en las más avanzadas prácticas mundiales para el diagnóstico y tratamiento de afecciones psicológicas psiquiátricas y neurológicas. Era considerado una eminencia; su consultorio profesional era visitado por destacadas personalidades; atendió profesionalmente a los expresidentes Rafael Caldera y Jaime Lusinchi y al presidente Hugo Chávez.

Desafortunadamente era también un psicópata, de hecho, perpetró el crimen por el que fue procesado: seducir a una joven paciente con sobrepeso y baja autoestima, para luego matarla a golpes en su propio consultorio cuando supo que ella estaba dispuesta a divulgar todo en su blog. Como parte de su trastorno de personalidad, era un mitómano e incapaz de ver sus errores, sin ningún tipo de autocrítica; vivía convencido que todas las mujeres deseaban acostarse con él, que era un amante predestinado para el placer.

La reputación de Chirinos no era la mejor, dentro del gremio se rumoraba que abusaba sexualmente de sus pacientes mientras estaban sedadas. A lo largo de su carrera profesional fue cuestionado por las ligerezas que cometía con sus pacientes; no obstante, nunca impidieron su avance como profesional.

La noticia del crimen de Chirinos conmocionó al pueblo venezolano, por ser éste un psiquiatra que gozaba de mucha credibilidad. Cuando sucedió lo de Roxana la gente creía ciegamente en él, era un intocable en Venezuela, su prestigio y su poder eran innegables. Sus crímenes podrían haber quedado en la impunidad de no haber decidido Roxana revelar a los medios sus abusos.

Amigos y familiares de Roxana conocían de la relación entre ésta y Chirinos, sabían que el consultorio era el sitio de sus encuentros, estaban enterados que a mediados del año 2008 la relación había entrado en crisis, así lo manifestó Roxana en su blog, donde insinuó los abusos sexuales del psiquiatra para alertar a posibles pacientes respecto de su conducta “impropia”.

Esto le habría preocupado mucho a Chirinos, quien llegó a amenazarla con hacerle daño si optaba por materializar la publicación del asunto”. La angustia de Chirinos aumentaba porque éste sabía que Roxana era pasante de RCTV, situación que le facilitaba a la estudiante de periodismo difundir la historia. El hecho ocasionó discusiones frecuentes entre los dos, finalmente, optó por darle muerte para evitar ser expuesto al escarnio público.

La víctima

 

ROXANA VARGAS NECESITABA AYUDA. DESGRACIADAMENTE, SU MAMÁ LA BUSCÓ EN EL CONSULTORIO DEL MÉDICO PSIQUIATRA EDMUNDO CHIRINOS.

Roxana Vargas era oriunda de una pequeña ciudad del interior y estudiaba Comunicación Social en Caracas. Tenía 18 años, se sentía muy sola, lo que la llevó a cortarse las venas y a comer compulsivamente. El 14 de julio de 2008, un celador encontró su cadáver descomponiéndose en los alrededores de una zona residencial en las afueras de Caracas, dos días después de que su familia perdiera el rastro de ella. El ente investigador localizó pronto su blog en el que quedaba muy comprometido el psiquiatra; adicionalmente, en su celular se encontraron varias llamadas de Chirinos el día de su muerte.

El crimen de Roxana, quien trabajaba como practicante del noticiero RCTV, fue descubierto porque tenía lo que ninguna otra de las pacientes de Chirinos: un blog. Las revelaciones de su blog son fuertes: se hacía daño, se sentía muy sola, comía en exceso. A través de esta bitácora donde dejaba registro de sus pensamientos y acciones, la Fiscalía determinó que el día de su muerte, el 12 de julio de 2008, iba a verse con Chirinos, quien se negó a declarar antes las autoridades y cuyo consultorio finalmente fue allanado. No sólo quedó al descubierto el asesinato de Roxana, sino las agresiones contra sus demás pacientes.

Desde el punto de vista sexual, Edmundo Chirinos fue el único y primer hombre en su vida. La relación entre éste y ella se inició en octubre de 2007 cuando su madre la llevó a su consultorio para que le tratara algunos “desórdenes de su personalidad”. La universitaria tenía varios meses en tratamiento psiquiátrico porque padecía de trastornos de obesidad y era paciente depresiva, anoréxica y bulímica que le hicieron retirarse un semestre de la universidad. Chirinos abusó sexualmente de ella desde la primera consulta, aprovechando el estado de sedación en que Roxana se encontraba manipuló sus partes íntimas.

El blog fue creado para volcar sus estados emocionales y retratar su conducta bulímica. “Ana”, en su argot, significa persona con anorexia, mientras que “Mia” es una persona con bulimia. Roxana resumía en su blog estar bajo el dominio de dos males modernos: la anorexia, que es la falta absoluta del deseo de comer y la bulimia, que es también un trastorno mental que impulsa a comer abundantemente para luego vomitar lo consumido.

“Hoy es el día en que la relación con el Doctor Edmundo Chirinos y yo terminó. Comprobé que el amor es una palabra difícil de descubrir y que no todos somos bienaventurados de descubrir este sentimiento. Pero siempre hay algo bueno en todo, el que logre saber diferenciar los tratos que nos pueden brindar. Los errores que comete las chicas para perder a un hombre, ya sea en este caso un hombre mayor”. Así comienza el último texto de su blog titulado: Ana y Mia mis Reinas y Nosotras sus Princesas. “Todo lo que me alimenta me destruye”, fechado el 25 de mayo de 2008.

En su blog también se pudo leer un documento que la víctima tituló “Tuve mucho miedo”: “El día que me entregué a mi psiquiatra tuve mucho miedo. Pero me trató bien, me dijo que era hermosa y muchas cosas más, me besaba muy sensualmente de modo que no lo olvidé. Después de ese día estuvimos hablando mucho, me dijo que se iba a volver a repetir, pero sin compromiso, además que él es una persona mucho mayor que yo, sin mentira debe tener como unos 60 años o tal vez más. Ayer lo volví hacer con él, pero no fue igual al primer día, ya que estaba en horario de consulta y no podíamos demorarnos mucho. Creo que sin querer le estoy agarrando cariño, pero eso es muy mal, porque quiero a Mariano y el psiquiatra sólo me quiere como objeto. No sé qué hacer. Ah no sé si les había dicho pero mi primera vez lo hice con él, con el psiquiatra. Imagínense cómo estoy.

“Hoy es el día en que la relación con el doctor Edmundo Chirinos y yo terminó” (…). Aunque él no me pidió la prueba de amor, sólo se acostó conmigo, luego sintió que era mucho para él y no quería verme más”. Así comienza el último texto escrito el lunes 5 de mayo de 2008 en su blog.

Ejercicio profesional no ético

 

EL PSIQUIATRA ASESINO EDMUNDO CHIRINOS YA TENÍA MALA REPUTACIÓN EN EL GREMIO MÉDICO POR SU FALTA DE ÉTICA

Dado que el caso del que nos ocupamos en este artículo gira en torno a las agresiones sexuales de las que hizo objeto un psiquiatra a muchas de sus pacientes, es incuestionable que el profesional de esta especialidad de la medicina que se aproveche de la vulnerabilidad de su paciente comete una falta de tipo ético. Quien, en forma adicional las accede sexualmente sin su consentimiento, luego de haberlas colocado psíquicamente en condiciones de incapacidad para resistir a la agresión de que son objeto está abiertamente cometiendo un delito y en esa medida se hace acreedor a una sanción penal.

La Ética es el arte de elegir lo que más conviene y de vivir lo mejor posible; lo que implica tratar bien a los semejantes para mantener con ellos una convivencia armónica; se ocupa de lo que los seres humanos hacen con su libertad, o sea, de decidir entre lo que se hace y lo que no se hace, entre lo que conviene y lo que no conviene.

Quien quiera vivir bien tendrá que esforzarse por captar lo que sus semejantes esperan de él; tomar al otro en serio significa respetar sus derechos; si está interesado en algo, debe tener claro que no vive solo, que está en contacto con otras personas; por mucho que pueda interesarle, tendrá que contar con aquellos con los que se relaciona y ser capaz de ponerse en su lugar.

Ciertas cosas convienen y otras no; no convienen ciertos comportamientos ni ciertas actitudes. A lo que conviene, porque sienta bien, se lo denomina “bueno”; a lo que no conviene, porque sienta mal, se lo denomina “malo”. El que sabe lo que le conviene para vivir bien y se esfuerza por conseguirlo, transita por la ruta adecuada y, en esa medida, vive bien.

Las personas quieren ser tratadas como humanos, no como cosas; principio básico de la vida buena es tratar a las personas como tal, lo que significa ser capaz de ponerse en el lugar de sus semejantes y de relativizar sus intereses para armonizarlos con los de ellos. Quienes evaden la responsabilidad de ponerse al frente de sus acciones, suelen apelar al carácter irresistible de sus acciones; en cuanto aparece el estímulo desencadenante, dejan de ser libres y se convierten en marionetas.

Como sabiamente lo plantea el filósofo español Fernando Savater, hay que evitar que los placeres trastornen la existencia; no hay que permitir que alguno de ellos elimine la posibilidad de los otros y que se convierta en el eje de la vida. Cuando se usa un placer, se enriquece la vida y ésta gusta cada vez más; cuando se abusa del placer, la vida se va empobreciendo, tan sólo interesa ese particular placer.

A la luz de las anteriores consideraciones, se colige que el psiquiatra Edmundo Chirinos no era apto para vivir en comunidad, mucho menos para ejercer una profesional que se ocupa de resolver los problemas psíquicos de quienes solicitan este tipo de ayuda; era excesivamente egocéntrico, giraba exclusivamente sobre sí mismo, en su interacción con los demás sólo contaban sus deseos e impulsos, actuaba como si los demás no existieran. Creyó encontrar el sentido de su vida aprovechándose del estado de indefensión de sus pacientes, a los que cosificó, éstas constituían un medio para satisfacer sus apetencias sexuales. Estaba convencido que podía disponer a su antojo de las mujeres que solicitaban su ayuda profesional; que éstas debían quedar agradecidas por haberse él fijado en ellas. No podía terminar de otra manera.

Sorprende que habiendo transcurrido cinco años de haber sido detenido en ningún momento haya aceptado su responsabilidad en los delitos por los que se lo investigó y sentenció; ni que haya ofrecido unas mínimas disculpas a quienes fueron objeto de sus agresiones.

EDMUNDO CHIRINOS SIN TINTURA EN EL CABELLO.

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