LOS PÁRAMOS NO SE TOCAN. Por: Jaime Forero Gómez.

NOTA DEL PORTAL: El doctor Jaime Forero Gómez, prominente médico santandereano, especialista en Pediatría y, además, en Cuidados Intensivos, quien desde hace largos años goza de amplio reconocimiento profesional en nuestra tierra, y quien, en lo personal, nos honra con su amistad, publicó en su columna habitual del diario Vanguardia Liberal una serie titulada “Los páramos no se tocan”, en la que trató el tema de la explotación aurífera a gran escala a la que se pretende someter el Páramo de Santurbán, ubicado en nuestro territorio. Con la venia de Vanguardia Liberal y de su autor, reproducimos los tres artículos, dado el interés que el asunto tiene para los santandereanos, incluidos, por supuesto, nuestros amigos. Nos gustaría conocer los argumentos científicos, técnicos, históricos, sociológicos y económicos de alguien que defienda la explotación minera en aquel sector de nuestra geografía, para extraer conclusiones claras, concretas y fundadas acerca de la espinosa cuestión. Ello, porque es evidente que aquí se enfrenta la inviolabilidad de nuestros recursos naturales, especialmente de nuestros páramos, y la defensa de las fuentes de agua que surten a Bucaramanga, con la dependencia económica de los pueblos de la subprovincia de Soto Norte respecto de la explotación minera y lo que pareciera ser su decidido apoyo a Minesa y demás empresas auríferas extranjeras que se han venido, o pretenden venirse, a explotar el páramo para llevarse nuestro oro a cambio de lo que promete ser un altísimo ingreso a favor de la Nación y una bonanza socioeconómica para los pueblos de Soto Norte.

[I]

En 1992, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) emitió un documento, el capítulo 13, denominado “Ordenación de ecosistemas frágiles: desarrollo sostenible de las zonas de montaña” buscando mejorar la calidad ambiental global. Colombia hace parte de un importante número de tratados, convenciones y protocolos que la obligan, entre otros, a proteger los páramos y humedales.

¿Qué es un páramo y por qué en un mundo racional, no se tocan? El páramo es un ecosistema donde elementos como la vegetación, el suelo y las rocas subterráneas interceptan, producen y almacenan el agua. El páramo la almacena, al regular los flujos hídricos (acuíferos) superficiales y subterráneos. El 98% del agua dulce del mundo se encuentra almacenada en las rocas subterráneas. Además, los páramos albergan una rica fauna y flora endémica. En las plazas de mercado y sitios donde se venden plantas medicinales, casi 243 especies de medicinales y aromáticas se obtienen de los páramos, especialmente los localizados en la cordillera oriental; es decir, Santurbán. Así nuestro objetivo gobierno no lo acepte, casi 30% de nuestra abandonada población rural se “cura” con plantas medicinales. Intervenir un páramo significa mayor evaporación del agua, aumento de la temperatura (Santurbán es el aire acondicionado de Bucaramanga y alrededores), cambios biológicos de las plantas, modificación de las migraciones de aves e insectos, disminución de la polinización y desaparición y desertificación de los bosques al ser reemplazados por ecosistemas más frágiles y degradados. En los páramos de Los Andes, los pajonales que tanto se desprecian presentan la mayor reserva de carbono del universo, protegiéndonos del cambio climático; ni pensar qué significa para el mundo intervenir los páramos de nuestra cordillera. La forma de las plantas y estructura de las hojas de las rosetas gigantes de espeletia (planta) resisten el flujo de gas carbónico y de calor, favoreciendo la fotosíntesis y controlando el efecto invernadero. Romper las rocas subterráneas del páramo, significa acabar la flora y fauna.

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[II]

Después de oír en días pasados a los concejales ya conocidos opinando cosas absurdas sobre Santurbán, demostrando ignorancia y negando la importancia que tiene el páramo para la sociedad y calidad de vida del humano, influyendo en el crecimiento y desarrollo de niños de áreas distantes como los Llanos Orientales, da tristeza pensar en la clase dirigente que nos orienta, que opina y decide sin analizar o estudiar un tema, vital para la vida humana futura.

Duele ver cómo nos manipulan y polarizan para poder destruir el páramo. ¿Por qué en países como Finlandia se ha prohibido la minería a gran escala? ¿Por qué en Europa se han ido clausurando y prohibiendo las minas subterráneas y a gran escala? La definición social y política de páramo es una y la geográfica otra. La definición utilizada con fines políticos y sociales lo conceptualiza como el territorio entre los bosques superiores y las nieves perpetuas. La definición geográfica estructural y ambiental, refiere que el área de páramos en una cordillera como Los Andes, nace en la base de la cordillera, hecho que para el caso de Santurbán no se ha definido. Las montañas donde hay páramos actúan como esponjas que se comprimen y dilatan cuando hay invierno o verano proporcionándonos en todo momento agua, clima y humedad para vivir como un todo. La “esponja” deja de funcionar si la rellenan de concreto.

Los páramos son el 1.7% del territorio colombiano pero aportan el 70% al consumo de agua. Simulaciones han demostrado que intervenir un páramo aumenta la temperatura de la región en 1 a 2 grados centígrados. Este incremento de temperatura en Bucaramanga aumentaría la incidencia de enfermedad respiratoria en niños en un 40% e impediría la limpieza del aire que fenómenos como el sereno realizan cuando llega la noche. Esto significa mayor concentración de PM2.5 que junto con el incremento de los metales pesados y arsénico, aumentará la cifra de leucemia y otros cánceres en niños. Me olvidaba, está confirmado que los quistes de seno, ovario y la endometriosis son también producidos por contaminantes.

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[III]

La información que se comenta, siempre está estudiada y resumida de las revistas científicas de salud más importantes del mundo. Como algunas personas ponen en duda estas notas, los invito a escribirme y con gusto les envío los artículos completos para que analicen cada tema con fundamento científico. Una cosa es minería en llanuras, desiertos y otra en páramos. Desconfiar de esta información para confundir, es la mayor canallada que se le hace a la población que nos lee, buscando desinformar sobre el daño irreversible que se producirá y que afectará más a la salud de sus hijos y nietos e incluso a las personas mayores.

Además, quien tenga información sobre el tema, la recibo con gran aprecio. El problema es que no me han entregado un solo artículo diferente a cómo se abren huecos en la tierra y se rellenan con concreto, lo que no impide la filtración del arsénico. De lo único que creo puedo hablar con algún fundamento, es de salud y prevención de enfermedad y como lo manifiesto desde la primera columna, no tengo intereses de ninguna clase ni recibo salarios ni comisiones de nadie. Por actuar así me ha tocado retirarme de diversas instituciones donde no comparto conductas que vayan en contra de la ética médica.

Es triste cómo esa “propaganda negra” radial pretende manipular las conciencias de gente humilde, distorsionando las mentes como sucede hace cientos de años. La destrucción de Santurbán y cordillera Oriental va a ser total. La salud humana y animal se deteriorará en proporciones descomunales. No pueden seguir mintiendo sobre el daño severo en la región. No pueden negar que el valle de la quebrada Caneyes y alrededores será sepultado por piedras y concreto desertificándolo. La zona es sísmica. El riesgo de otro Armero es total pudiendo en cualquier movimiento sísmico desaparecer a Suratá y alrededores destruyendo los municipios de agua abajo en la cuenca del mismo nombre. Finalmente, ¿quién pagará a perpetuidad, el mantenimiento de los drenajes de los depósitos? Gobernantes, no olvidemos las políticas públicas sociales: el turismo es el futuro.

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