1969. Por: El Último Guane.

[A la memoria del profesor del Instituto Técnico Superior Dámaso Zapata don Gilberto Arenas]

I

Suena en Woodstock la guitarra de Santana

Y en el suelo selenita ya es primero

Un comando de viajantes siderales

Que ha llegado a descubrir un mundo nuevo.

 

Y en un barrio del oriente de esta tierra

Un alumno esperanzado de colegio

Se ha topado con la vida un día cualquiera

Pues de pronto qué es amor ha descubierto,

 

Y al sentir que el corazón entristecido

Ha empezado a palpitarle de contento,

Él descubre que también llegó a la luna

Yendo a bordo de aquel gran descubrimiento.

 

II

 

Jan Palach se levanta contra el ruso

Que mancilla el suelo libre de los checos,

Y el planeta es testigo espeluznado

De su vida consumida por el fuego.

 

Y aquel chico, monaguillo que se amarra

Con un lazo el blanco traje allá en el templo

Y al tocar la campanilla es a su alma

Que le exige, por favor, que haga silencio,

 

En las tardes sabatinas se le enfrenta

Al embate soporífero del tedio

Con la rústica radiola que en su casa

Se le niega, si está triste, a hablar más quedo.

 

III

 

Que Led Zeppelin figure ya en un disco

Eso es algo que jamás ha de saberlo,

Ignorante como es él de que hay un mundo

Más allá de los bambucos de su pueblo.

 

Y entre tanto, un profesor siempre de traje,

Que recita la mitad de un padrenuestro,

Les enseña un teorema a sus alumnos

Dibujando lo que dice en el tablero,

 

Y por eso aquel chico que lo escucha

Con el tiempo entenderá que aquel maestro

Antes que enseñarles geometría,

Quiso hacer de sus alumnos hombres rectos.

 

IV

 

Pues el chico del que escribo yo estos versos,

Chico alegre de talleres y cuadernos,

Que no sabe del planeta que han fundado

Con guitarras y platillos los roqueros,

 

Ese chico, que no juega a la pelota

En el patio polvoriento del colegio,

Pues prefiere ir a escuchar el piano triste

Con que alguien interpreta Zorba el Griego,

 

Ese chico está hoy frente a mis ojos,

Reflejado por la luna del espejo,

Y sonríe a la distancia de los años

Con su misma sonrisa de aquel tiempo.

 

Mesa de las Tempestades, Área Metropolitana de Bucaramanga, sábado 6 de mayo de 2017.
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ILUSTRACIÓN: Parque de Polvoranca. Leganés, Área Metropolitana de Madrid, España. Fotografía de José Cortés Fernández.

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