Semana Santa. Por Pedro Pablo Rivera Roa.

Semana de dolor y de pasiones
que humildemente todos celebramos,
se llenan de amor los corazones
y a adorar a Jesús nos acercamos.

Hoy recordamos al Señor caído
por culpa de nosotros, pecadores,
y vemos en su rostro dolorido
sus grandes sufrimientos y dolores.

Fue llevado hasta el monte del Calvario,
su Santa Madre acompañó su paso;
yo, triste, cabizbajo y solitario
he llorado reclinado en su regazo.

La turba enfurecida allí gritaba
blasfemias contra el Rey del mundo entero,
mientras Él en silencio caminaba
cargando en sus hombros el madero.

Tres veces por San Pedro fue negado,
Santo Tomás igual dudó de Él,
por sus amigos también fue abandonado
para hacer su suplicio rudo y cruel.

Sintió dolor como cualquier humano
cuando su sien se coronó de espinas,
cuando la lanza desgarró el costado
de sus sagradas carnes purpurinas.

Se encuentra ya Jesús crucificado
entregando su alma al Padre Eterno,
para librar al hombre del pecado
y las terribles llamas del infierno.

Resucitó el Rey de las Naciones,
está a la diestra de su Padre amado,
ya palpitan en paz los corazones
y fuimos liberados del pecado.

________

[IMAGEN: Cristo crucificado. Diego Velázquez. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado. Madrid / España].

Esta entrada fue publicada en La pluma ajena. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Semana Santa. Por Pedro Pablo Rivera Roa.

  1. Iliana Blackburn Moreno dijo:

    Hermoso poema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *