Los Mutis. Por Óscar Humberto Gómez Gómez.

NOTA DEL PORTAL:  Casi ningún bumangués sabe que Bucaramanga tomó parte en la Revolución de los Comuneros. Casi todos los bumangueses ignoran también que Bucaramanga, de acuerdo con recientes investigaciones históricas, había sido fundada apenas dos años antes de que estallara esa Revolución en el Socorro. Prácticamente nadie en esta ciudad sabe que aquí hubo un Capitán de los Comuneros. Y, exceptuando a los historiadores, nadie sabe en esta ciudad que aquí nació una figura prominente de la Expedición Botánica y uno de los precursores y próceres más destacados de la Independencia colombiana, hoy por hoy en el olvido.

Nuestro portal, en su propósito de contribuir a recuperar la memoria histórica de esta tierra, inicia hoy una pequeña crónica acerca de una de las familias que desempeñó papel de primer orden en el nacimiento y evolución de Bucaramanga: los Mutis.

¡Bienvenidos!

LOS MUTIS.

Por Óscar Humberto Gómez Gómez.

Miembro Correspondiente de la Academia de Historia de Santander.

[A Clarita y Robertico Villamizar Mutis, con afecto].

Cuando apenas era un niño, Sinforoso Mutis Consuegra, hijo de Manuel Mutis Bosio, sobrino de José Celestino Mutis y hermano de Micaela Mutis Consuegra, la única gironesa que sabía firmar, presenció en Bucaramanga la triste partida de los últimos indios guanes, expulsados abusivamente por las autoridades españolas de lo que hasta ese momento había sido, al menos en teoría, un “pueblo de indios”.

También siendo un niño, Sinforoso Mutis Consuegra presenció la Insurrección de los Comuneros en Bucaramanga.

Según algunos analistas, esos dos episodios habían de ser la génesis de su indeclinable espíritu revolucionario.

La desdicha final de los indios se desencadenó el 11 de julio de 1778 cuando arribó a Bucaramanga el visitador Francisco Antonio Moreno y Escandón y comprobó que en el supuesto “pueblo de indios” había muchos más españoles gironeses que aborígenes.  Esa convivencia violaba las leyes españolas, las cuales la prohibían rotundamente y ordenaba que los indios debían vivir separados de los españoles.  Pero como la cuerda siempre se rompe por la parte más delgada, la solución que dio el drástico visitador fue la de sacar a los indios y dejar a los españoles, disolver el resguardo, destruir los bohíos, erigir a Bucaramanga como parroquia, proceder a medir, alinderar y trazar las tierras, y ponerlas en venta mediante el sistema de remate.

Fue así como el primero de enero de 1779, cuando los españoles gironeses apoderados de las tierras de Bucaramanga no terminaban de desearse un Feliz Año Nuevo, y cuando seguramente todavía sobreaguaban los efectos de la resaca, la derrotada caravana de indios de Bucaramanga partió hacia Guane, lugar a donde se había ordenado su traslado.

El proceso de remate de las que habían sido sus tierras, sin embargo, quedó suspendido abruptamente debido al estallido de la Revolución de los Comuneros.

La revuelta popular se había iniciado en el Socorro con la ruptura del edicto real por parte de Manuela Beltrán (16 de marzo de 1781) y se había ido extendiendo por todo el país gracias a las gestiones revolucionarias de José Antonio Galán Zorro y otros líderes y, por supuesto, terminó prendiendo en Bucaramanga.  El orador principal aquí fue Manuel Mutis Bosio, quien se convirtió de inmediato en el Capitán de los Comuneros en Bucaramanga.

En aquellos momentos, según una nueva corriente de historiadores, Bucaramanga tenía apenas dos años de haber sido fundada.

En efecto, si bien Enrique Otero D´Costa insertó en su Cronicón Solariego el documento que él mismo denominó “Hallazgo histórico”, esto es, el acta de “fundación” de la ciudad por Andrés Páez de Sotomayor y Miguel de Trujillo el 22 de diciembre de 1622, fecha que se convirtió en la oficial, y lo sigue siendo, historiadores como Armando Martínez Garnica han señalado que en esa fecha no hubo ninguna fundación, sino el traslado de unos indios dispersos al sitio que ya por entonces los indígenas llamaban “Bucaramanga”, y que fue mucho más tarde, en 1799, cuando, luego de la llegada del Visitador Francisco Antonio Moreno y Escandón al entonces “pueblo de indios” de Bucaramanga y de que verificara que, en realidad, aquí había más españoles que indios, es decir, que esto ya de pueblo de indios solo tenía el nombre, que se fundó la parroquia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Laureano del Real de Minas de Bucaramanga, luego de sacar a los indios supérstites y trasladarlos a Guane, y entonces, ahí sí, se dio origen a Bucaramanga como verdadero pueblo español.

Pues bien: interprétese el hecho acaecido en 1779 como se interprete, lo cierto es que quien acompañó a los capitanes indígenas hasta Guane a inspeccionar, reconocer y aprobar el sitio a donde los indios serían trasladados fue Manuel Mutis Bosio.

Los indios partieron de Bucaramanga hacia Guane, como se ha dicho, a principios del precitado año de 1779 y fue entonces cuando se procedió a programar la medición y alinderamiento de los predios que antes formaban el resguardo, y su remate.  No sobra subrayar, sin embargo, que realmente a los indios ya se les había sacado de sus predios desde antes y a la llegada del visitador Moreno y Escandón ocupaban zanjones y escarpas, mientras los españoles gironeses (recuérdese que esto era España) habían construido casas solariegas en los mejores predios del “pueblo de indios” de Bucaramanga, a título de arrendatarios de los aborígenes, a quienes, en teoría, les pagaban un canon, por demás irrisorio.

Es de insistir también en que de acuerdo con la ley, los españoles no podían vivir en un pueblo de indios, pues españoles e indios debían vivir separados.  En estricto sentido jurídico, entonces, si Bucaramanga era -como, efectivamente, lo era- un pueblo de indios (erigido como tal el 22 de diciembre de 1622), la solución era sacar a los españoles gironeses de donde no tenían por qué estar y hacer respetar la inviolabilidad del resguardo.  Empero, se procedió en sentido contrario, pues -como queda dicho- se sacó a quienes debían permanecer aquí (los indios) y se consolidó la permanencia aquí de quienes debían ser sacados (los españoles de Girón).

El niño Sinforoso Mutis observó, entonces, la lánguida y triste fila india que partió de Bucaramanga hacia Guane. Dos años después, en 1781, como queda dicho, estalló la Insurrección de los Comuneros, en la que tomó parte activa su papá, Manuel Mutis Bosio, en la condición de Capitán de los Comuneros de Bucaramanga.

CASA DE LOS MUTIS EN BUCARAMANGA / FOTOGRAFÍA TOMADA EN LOS AÑOS 1920

Como se sabe, la Revolución Comunera languideció y murió penosamente luego de que en Zipaquirá, ya a las puertas del triunfo, Juan Francisco Berbeo y los líderes de la extraordinaria marcha se dejaron convencer del arzobispo Antonio Caballero y Góngora, y firmaron las llamadas Capitulaciones, un pacto que las autoridades españolas nunca pensaron cumplir, como lo demuestran fehacientemente documentos donde se dejó constancia de que aquel acuerdo se suscribía, pero bajo presión.  Presión  que había de servir más tarde como excusa para incumplirlos.

Por su participación en la fallida revolución, Manuel Mutis Bosio fue condenado a pena de trabajos forzados.  Posteriormente, fue indultado.

FIRMA DE MICAELA MUTIS CONSUEGRA, HERMANA DE SINFOROSO.

Manuel Mutis Bosio era de origen español, más específicamente de la España peninsular. Se casó en Girón con una dama de nombre Ignacia Consuegra, tan rica, que en la dote matrimonial que su familia le entregó se incluyeron varias haciendas de Girón avaluadas en alrededor de 8.000 patacones.

En la boda de la pareja Mutis – Consuegra estuvieron presentes el sacerdote José Celestino Mutis, hermano de Manuel, y Juan Eloy Valenzuela y Mantilla, pariente de la novia. En la fiesta se conocieron José Celestino y Juan Eloy, y a partir de ahí el primero apoyó al segundo, a tal punto que posibilitó su ingreso a un prestigioso colegio de Santafé.

Posesionado como nuevo virrey el arzobispo Antonio Caballero y Góngora, este se reunió con José Celestino y de dicha reunión salió la idea de la Expedición Botánica.

José Celestino fue designado director de la Expedición y en tal condición se encargó de agrupar a los partícipes de la gran empresa científica. Entre estos estuvieron Sinforoso Mutis y José Mutis, ambos hijos de Manuel, además de Juan Eloy Valenzuela y Mantilla.

Al morir José Celestino, lo reemplazó Sinforoso como director de la Expedición.

JOSÉ CELESTINO MUTIS EN UN BILLETE COLOMBIANO.

Juan Eloy fue designado Cura de Bucaramanga y en esta ciudad vivió hasta el día de su asesinato por parte de los hermanos Bretón.  A sus misas, que celebraba en la Capilla de los Dolores, asistía el general Simón Bolívar, entonces presidente de la Gran Colombia, cuando trasladó el gobierno de esa república a esta ciudad en 1828, para poder seguir más de cerca la Convención de Ocaña.  Casi nadie sabe, por cierto, que la Casa de Bolívar de Bucaramanga, actual sede de la Academia de Historia de Santander, fue sede de la Presidencia de la República de la Gran Colombia durante dos meses largos del año 1828, es decir, que desde aquí el presidente Bolívar gobernó a Venezuela, la hoy Colombia (en ese momento Nueva Granada) y Ecuador (en aquel entonces Quito, parte integrante aún de la Nueva Granada).

Cuando en 1779, por orden del Visitador Moreno y Escandón, se acabó el pueblo de indios de Bucaramanga, y los aborígenes que quedaban aquí fueron trasladados a Guane, Manuel Mutis Bosio acompañó a los capitanes indígenas hasta allá a reconocer los terrenos. Posteriormente, el líder comunero adquirió dos de los solares rematados: uno, en la esquina sur-oriental de la plaza (actual parque García Rovira) y otro una cuadra al oriente de la misma, luego de que, ordenado dicho remate por el visitador, intentó en vano comprar varios terrenos, según algunos en un último intento por evitar el desalojo de los indios y el final de la presencia indígena en el antiguo resguardo.

Sinforoso Mutis Consuegra será uno de los firmantes del Acta de Independencia el 20 de julio de 1810 y sufrirá persecución y cárcel por órdenes del Pacificador Pablo Morillo.

ACTA DE INDEPENDENCIA SUSCRITA EN SANTA FE EL 20 DE JULIO DE 1810, ENTRE OTROS FIRMANTES, POR EL PRÓCER BUMANGUÉS SINFOROSO MUTIS CONSUEGRA. FOTOGRAFÍA TOMADA POR LA REVISTA CREDENCIAL.

Micaela Mutis Consuegra, por su parte, habrá de sacudir hasta los cimientos a la pasiva, inconmovible, clerical y realista sociedad gironesa de entonces al desencadenar un terrible escándalo por infidelidad, conducta que, en vez de negar, defenderá con temeridad asombrosa.  Entre las líneas de su defensa se deja entrever el argumento, socialmente inadmisible en aquella época, de que fue obligada a casarse con un hombre al que no quería, que su matrimonio no había sido “por libre elección” y que, en últimas, ella tenía derecho a su libertad en cuestiones del amor. Por ello, hoy en día empieza a ser considerada una de las precursoras de lo que había de ser más tarde la lucha por la liberación femenina.

La esposa infiel será condenada a cadena perpetua (1823), aunque su acusador sostendrá que ha debido serlo a la pena de muerte.

Micaela morirá lejos de su cálido Girón, en la fría y nebulosa Bogotá, en 1841.

(CONTINUARÁ).

[NOTA DEL PORTAL: Los capítulos de la crónica completa sobre “LOS MUTIS” la encontrarán nuestros visitantes en la sección “Historia” de este portal].

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14 respuestas a Los Mutis. Por Óscar Humberto Gómez Gómez.

  1. Yefrey Peña dijo:

    Estimado señor: leer sus relatos es viajar en el tiempo; ansiosos a la espera de que continúe su relato.

    • Santander en la Red dijo:

      Gracias, Yefrey. En la sección “Historia” de este portal encontrarás todos los capítulos de la crónica “Los Mutis” publicados hasta ahora. Cordial saludo.

  2. MARIO ALBERTO ORDÓÑEZ MUTIS dijo:

    ANA ROSA MICAELA GERTRUDIS MUTIS CONSUEGRA, Nació el 18 de mayo de 1782, en Bucaramanga y murió el 12 de Febrero de 1841, en Bogotá.

  3. David Barbosa Mutis dijo:

    Como descendiente de la rama Mutis que a comienzos del siglo XX se volvió tolimense, me parece interesante e ilustrativa su crónica. Hasta ahora la conozco. Atentamente, David Barbosa Mutis

  4. LUIS EDUARDO LOBO CARVAJALINO dijo:

    Leer tus escritos y narraciones es altamente fascinante, especialmente por quien sin ser santandereano de nacimiento lo es por adopción, que disfrutó de la cordialidad de la Ciudad de los Parques, como se llamaba la ciudad por los años 40 y 50, y conoció a Bucaramanga y muchos pueblos de Santander.

  5. Fernando Ardila Plata dijo:

    Apreciado Dr Oscar Humberto:
    Sus textos, crónicas, escritos y demás siempre me han entusiasmado. Los leo con profundo respeto y admiro la manera sutil y hermosamente sencilla para la comprensión de todos nosotros. Leer esa crónica produce la sensación de que siempre los humanos queremos separar de nuestro lado a los más humildes, como ocurrió con los indios y mandarlos a otras regiones, a donde hoy vamos y veneramos, el hermoso pueblo de Guane, intacto, orgulloso, silencioso y cargado de historia en cada rincón de sus calles.
    La historia narrada en su manera de escribir produce una intensa emoción, propiciada, sin dudarlo, por el enorme conocimiento de la misma y por la claridad de sus anotaciones.
    Le agradezco mucho tenerme en su correo y le agradezco su especial deferencia, al poder disfrutar de un tema abiertamente emocionante.

  6. Luis Carlos Villamizar Mutis dijo:

    Excelente crónica, muy bien documentada y acompañada de fotografías inigualables.
    Es bien importante recorrer nuestro pasado; si no tenemos memoria…no existimos.
    Felicitaciones y un saludo agradecido por la partecita que nos toca.
    Luis Carlos Villamizar Mutis

  7. Nylse Blackburn Moreno dijo:

    Asombra la claridad de pensamiento y la seguridad con que se defendió Micaela. Digna representante de lo que debe ser la mujer. Decidida, frentera y sobre todo conocedora de sus derechos. Da pena que más de un siglo después se siga violentando a la mujer de todas las formas posibles y sin que exista una verdadera censura social. Porque la violencia siempre encuentra una justificación: “para qué se puso minifalda”, “se la estaba jugando al novio”, “es que ella se lo buscó”, y de excusa en excusa seguimos arraigando en nuestra sociedad comportamientos reprochables.

  8. MARIA SERRANO PRADA dijo:

    GRACIAS QUERIDO OSCAR HUMBERTO. La historia muy bien narrada. Me encantó. Abrazos. MARIA SERRANO

  9. MARIA SERRANO PRADA dijo:

    Deliciosa y apasionante historia. Gracias querido OSCAR HUMBERTO,

  10. Hernando Gómez dijo:

    Muy valioso e interesante su trabajo. Importante profundizar no solo cuál estirpe de los varios Mutis existentes es la descendiente, sino la historia de los indios en Guane, el pueblo más bello de Santander, original y autóctono. ¿Por qué entre nosotros no existen aborígenes guanes? ¿Cuándo se extinguieron nuestros antepasados guanes?

  11. Volver al pasado y conocer nuestras raíces siempre es una loable actuación. La historia nos hace comprender nuestro presente y debería movernos de la pasividad con que hoy Santander presencia los acontecimientos nacionales. Esta ha sido una tierra de líderes y los niños de nuestras ciudades y pueblos merecen conocer estas historias para sentir pasión por su terruño. Gracias por destacar a esta familia santandereana de la cual hago parte por ser nieto de Ernestina Mutis Uribe quien siempre se sintió muy orgullosa de sus ancestros.

  12. Víctor Suárez dijo:

    Ansiosos, esperamos la continuación.

  13. Roberto Villamizar Mutis dijo:

    Excelente crónica Óscar.

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